La Minería y la Construcción son las dos grandes industrias menos digitalizadas en el mundo (McKinsey Global Institute). Si se tiene en cuenta que la digitalización de obras mejora la productividad, la transformación digital en proyectos de infraestructura minera se hace necesaria. Esta permite hacer frente a los precios bajos e inestables de los minerales al optimizar los procesos. Esto también aplica en la Construcción, para industrias extractivas, donde es posible que se generen sobrecostos y retrasos; en este escenario la tecnología se vuelve un recurso indispensable para el éxito operativo.

Es necesaria la instalación de una cultura de transformación digital

En ambas situaciones la instalación de una cultura de transformación digital se hace necesaria. Esta, debe depender de liderazgos alineados al cambio. También de equipos funcionales y coherentes integrados que entiendan al proyecto como un sistema interrelacionado y que le permita funcionar al máximo de su capacidad productiva.

En países como el Perú, en donde los proyectos mineros se encuentran en zonas muy alejadas de la ciudad, la optimización de la mano de obra y los procesos es elemental, y es que cada minuto cuenta para el éxito de los objetivos.

Bajo esta visión, cada proyecto minero debería verse como una línea de producción industrial. Es decir que tras completarse una tarea, se pase inmediatamente a la siguiente. Para esto es necesario el establecimiento de horarios y la colaboración entre todos los involucrados en la obra. En ese sentido, la instalación de un software de gestión de proyectos, que permita un control eficaz de los procesos, es la solución inmediata. Mediante la tecnología se podrá tener un seguimiento en tiempo real de la obra.

Resistencia a la digitalización

Si bien esta tecnología existe, todavía hay empresas que se resisten a la innovación. Se sigue viendo el uso de planos de papel y se continúa gastando tiempo y dinero en la movilidad del personal a cargo de los informes. Todo esto podría evitarse y hacerse fácilmente desde una misma plataforma digital. Con tan solo una tablet sería posible tener acceso a la supervisión del proyecto completo.

Al elegir la digitalización de los procesos, estos estarían conectados de tal manera que todos quienes tengan acceso a la plataforma podrían ver los cambios o las necesidades del proyecto. No solo sería útil para mejorar la productividad, sino para generar mayor rendimiento y menores costos a la obra. También representaría una reducción de horas hombre por proyecto.

Casos de éxito en Europa y Asia

En países desarrollados de Europa, Asia y Medio Oriente la tecnología no es ajena en proyectos de esta envergadura. No es extraño ver a los ingenieros conectarse desde sus tablets a aplicaciones que les permiten ver el BIM (Building Information Modeling). Gracias a ello pueden fotografiar los defectos, gestionar los RFI, etc. registrando todos sus avances y observaciones directamente en la nube. Esto permite mejorar, en cifras, la productividad del proyecto, así como la calidad de vida de las personas. Otro beneficio del uso de estas herramientas es mejorar los tiempos de entrega. También reducir los riesgos, defectos y controlar los costos operativos. No hay que olvidar el factor ecoamigable, ya que reduce el consumo de papel en un 100%.

Las plataformas tecnológicas se vuelven así la memoria histórica de cada obra. En tal medida, es esencial su uso desde el inicio de la misma para que no quede ningún proceso sin registrar. Como valor agregado, debido a la transparencia de los recursos digitales, se reducen las posibilidades de actos ilícitos, ya que se puede controlar los aspectos contables de los mismos. Finalmente, hay que agregar que la implementación de la tecnología representa un ahorro de hasta el 20% en costos operativos en los grandes proyectos de infraestructura, por lo que sin lugar a dudas será beneficioso para las obras que se ejecuten en el territorio.

En Rumbo Minero – Set 2017